Agua para elefantes
El joven Jacob lo ha perdido todo: familia, amigos, futuro...
Don Quijote de la Mancha
En esta edición de El Quijote, preparada por Francisco Rico, se revisó y actualizó la edición que la Real Academia Española preparó para el iv centenario de la obra más emblemática de nuestro idioma.
Maya
¿Qué podemos hacer para aceptar que la vida sea tan breve?
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Lizette Lemus
Es una estudiante de la Prepa 5.  Le gusta leer, escuchar música, tocar la guitarra y el cine independiente; pasar una tarde en la Cineteca y tomar un buen café son de las cosas que más disfruta. También le gusta la lluvia, el chocolate, y los peces, pero su beta murió trágicamente. Algunos dirían que es una persona simple, la mayoría de sus cosas son de color blanco, desde sus playeras o cuadernos, hasta su cuarto, pero dentro hay mucho más que eso. Quiere estudiar actuaría en la UNAM, aunque por ahora está pasando unos días muy buenos en la prepa.
Oscar Esli
Joven residente de la Ciudad de México, lector y video- jugador ávido por las mañanas y estudiante brillante en la prepa 6 por las tardes. Alto, musculoso, buenote, inteligente, confiable, limpio, responsable, honesto y sobre todo modesto. Le gusta imaginarse en el futuro como un famoso medico cirujano, se le vio por última vez leyendo desesperadamente cierto libro para entregar una reseña a tiempo.
Alejandra Manjarrez
Aunque tiene 22 años, a Alejandra le encantan los cuentos para niños. No sólo eso, también disfruta muchísimo de la poesía y de las novelas en casi todas sus presentaciones, pero digamos que en general, le fascina leer. Está a unos meses de terminar la carrera de Biología, cuyo objeto de estudio, la vida, le parece apasionante. Hablando de pasiones, en su lista no pueden faltar el cine y los viajes, que junto con los libros, cree que son una manera extraordinaria de conocer, aprender y descubrir un pedacito de la cantidad de maravillas que nos rodean (las que llamamos ‘reales’ y las inventadas). Está muy contenta con la idea de que podrá compartir, a través de este espacio, su amor por la lectura.

Mauricio Lecón
Devoto de las humanidades, con una pizca de pragmatismo. Lecón es un apasionado de las letras, de las palabras, de los discursos. Como amante de la Filosofía, se divierte con los juegos especulativos pero, sobre todo con los juegos argumentativos: es un fanático de la lógica y la tradición analítica. En literatura gusta de la prosa. Se considera un discapacitado para la poesía, ya para su lectura, ya para su composición. Asiduo lector de Ernesto Sábato, considera a su obra El túnel, una de las mejores que ha leído en castellano. Disfruta de leer a los grandes: Rulfo, Dostoievski, Borges, Zolá, Ortega y Gasset, Paz, Calderón, y Goethe. Sueña con ser J. Eckermann. Lo envidia. Actualmente, es miembro activo del grupo de discusión literaria y filosófica: Hapax Legomena.

Mariana Núñez
Mare es alta, por lo cual algunos le temen. Mare tiene 20 años y nació el día de la batalla de puebla. Tiene el pelo cafesoso con un toque de verde y azul como el mar. Tiene las uñas pintadas de verde, pero no verde escuela o verde menta, sino verde neón; ya saben, de esas luces que tanto transitan por nuestra ciudad. Le gusta leer de todo, desde la historieta hasta la novela, los diccionarios le aburren un poco. Estudia Diseño Industrial en la UAM-A(A de Azcapotzalco).

Le gusta la música, desde las charangas hasta la clásica, de ésta última se entiende que toque el piano, no para recitales, pero si para la ociosidad. En el tema de las películas, tiene distintos gustos, pero predominan las películas francesas. Ama las caricaturas, no todas, pero si muchas. No suele ser fan de nadie, pero ha hecho una excepción haciéndose fan de Yoshitomo Nara. Lo quiere conocer y decirle lo increíble que es.

Mare tiene miedos racionales, como miedo a los insectos, a la violencia y a los terremotos. Mare también tiene miedos irracionales como el miedo a los jarabes verdes o transparentes, miedo a marearse o el miedo al calor.

Mare saca su apodo de una canción de una banda mexicana conocida. También lo saca de su tendencia a marearse, por lo cual se desprende la versión de Mareada. Mare quisiera poder detener el tiempo cuando tiene sueño, y poder dormir tranquila. Mare también quisiera ser invisible, cosa que no será posible así que se quedará en sus sueños.

Antonia

–Da lo mismo –dijo Antonia, y yo como de costumbre me quede esperando a que aclarara. No. Sólo dijo eso: da lo mismo.

Le acababan de confirmar que el tumor era malligno. En el seno izquierdo. Cáncer. Maligno. De eso hace veinte años. Estábamos en Londres. Teníamos veinte años. Veinte años en punto, qué risa. Lo que uno puede creer y querer a los veinte años. Algo de culpa deben haber tenido los Beatles.

 

Ella era de Mazatlán, Sinaloa. Yo del D.F., que en los sesenta, como todos saben, era otro. Nos conocimos en el avión. Pocía yo haber platicado con cualquier persona, con la señora que me tocó de compañera de asiento, por ejemplo. Antonia estaba del otro lado del pasillo. Me fijé en ella no porque pareciéramos de la misma edad sino porque casi desde que despegó el avión se durmió. Qué necia irresponsable, pensé. La señora a mi lado leía un Selecciones tan aplicadamente que era obvio que también tenía miedo. No interrumpirla. Capaz que habla de su miedo a los aviones. Mucho rato escribí en mi cuaderno tratando de imaginar Londres.

 

Y que despierta Antonia. Se me quedó viendo. ¿Qué escribes? Mi diario. ¿Y qué pones? Todo. ¿Cómo qué? ¿Puedo ver?

 

Y que lo toma. Necia irresponsable. Lo bueno es que a mi letra no se le entiende. Me lo devolvió de inmediato. Qué flojera tanta palabra. ¿Vas a estudiar a Londres? Le expliqué que iba a vivir allá. Que iba a buscar trabajo primero que nada. Que quería quedarme un año cuando menos, pero que llevaba dinero para seis meses ¿Y tú?

 

–Voy a estudiar teatro. Me dieron una beca por tres años. Soy de Mazatlán, Sinaloa.

 

–¿Y a poco te la dieron allá?

 

–No, en Estados Unidos. Ahí estaba estudiando.

 

Por eso no hablaba como sinaloense.

 

–¿Y dónde vas a vivir en Londres? ¿En la escuela?

 

–De internados estoy hasta el gorro. Toda mi vida la he pasado interna. No, llego a la YMCA y luego busco un cuarto. ¿Tú?

 

–Igual, aunque no tengo reservación. A ver si tienen, si no los primeros días voy a tener que quedarme en un hotel.

 

–Pues ya estuvo. Podemos buscar cuarto juntas.

 

Así es como uno conoce a la gente que se va a quedar en la vida de uno.

La canción Lucrecia y Rigoberto que aparece en el álbum Sweet & Sour, Hot & Spicy de Ely Guerra está inspirada por la novela erótica Los cuadernos de don Rigoberto del autor peruano Mario Vargas Llosa.

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